lunes, enero 23, 2006

Caminos de Michoacán

Resulta que el fin de semana me fuí a Michoacán, pero empecemos por el principio.
Desde hace algunas semanas Mari me invitó a un paseo al que la invitó la abuelita de Lizeth (es la niña que le gusta a mi hijo - que extraño me siento hablando de las niñas que le gustan a mi hijo).
El paseo en cuestión fue una de esas excursiones con fines religiosos en las que muchos mexicanos católicos ó no tan católicos se embarcan al menos una vez en la vida (¿quién no ha ido a La Villa, San Juan ó Plateros para pedir por un milagro ó jurar solemnemente?). Bueno, el paseo era para ir a visitar al Señor de los Milagros en Michoacán. Yo me confieso católico, aunque también confieso que no soy un católico ejemplar y además debo confesar que no me confieso (tal vez lo haga algún día, pero no lo veo cercano); la cuestión es que esa clase de visitas a lugares de santos, señores y vírgenes altamente venerados me resulta muy ilustrativo y definitivamente incrementa mi conocimiento de las profundas raíces de la cultura popular mexicana.
El viaje pudo haber sido épico, pero no lo fue, tan solo se quedo en incómodo. Por razones ígnotas Mari solamente compró dos asientos (supongo que tiene que ver con el hecho de que Mari llama a Lalo "mi chiquito"), pero la verdad es que ya no está tan chiquito y pues como el viaje fue en la noche he de decir que no descansamos nada.
Llegamos a San Juan Nuevo Parangaricutiro a las 6:15 AM y hacía un frío del re-carajo, es decir el ambiente estaba gélido y entramos al templo y ahí actúo la casualidad (¿ó será la causalidad?). Resulta que unos días antes, leyendo la revista National Geographic - adquirida para matar el tiempo en una breve espera - me topé con la reproducción de un artículo de los años 1940 que hablaba sobre el nacimiento del volcán Paricutín. El artículo hablaba de la larga erupción del volcán (duro más de nueve años) y de como los habitantes de un pueblo se negaban a salir con todo y que la lumbre ya les estaba llegando a los aparejos (literalmente) pues no querían abandonar su templo y su santo.
Al final no les quedo otra opción que abandonar su pueblo, sus tierras, su arraigo. De su pueblo nada queda hoy día, salvo el recuerdo y la leyenda, y las torres de la iglesia de lo que alguna vez fue San Juan Parangaricutiro.
Pues bien, aquellos que debieron abandonar su pueblo, fueron los que crearon San Juan Nuevo Parangaricutiro y levantaron un enorme templo en donde ahora se honra al Señor de los Milagros. Realmente fue muy interesante venir a conocer esto en sus orígenes.
San Juan Nuevo está cerca de Uruapan, para los que quieran ir, en la capital mundial del aguacate (bueno, así decían en la radio local).
De ahí agarramos camino para Pátzcuaro y visitamos Janitzio, previa visita breve a la Laguna de Zirahuén (que está bien chida, parece lago suizo, aunque no conozco Suiza :-D ...); ahí en Patzcuáro visitamos a la Virgen de la Salud, patrona de Morelia y ya en la tarde nos encaminamos a Quiroga (no para visitar más santos, sino para darle gusto al cuerpo: es decir comer y dormir); ya descansados agarramos camino para Zinapecuaro, en donde se ve que la migración al norte es una industria local; me tocó ver unas mega trocas realmente envidiables, en particular una Cadillac EXT con placas de los Estados Unidos, que según el sitio de Internet de Cadillac tiene un costo aproximado de 55,000 USD; igual y soy inocente y el conductor de la troca no era un feliz migrante sino un poderoso potentado de la economía paralela que en México resulta ser de la misma magnitud que la llamada economía formal. La cosa es que resulta curioso andar caminando en Zinapecuaro y ver tantos autos tan envidiables (debo decir que vi un Corvette blanco que me gusto mucho); con decirles que hasta me dieron ganas de abandonar todo e irme a Zinapécuaro :-D
La razón por la que andaba en tal lugar es porque ahí cerca está Araró (resulta que el Señor de Araró también es muy milagroso, pero ya no quise averiguar el porque). En Araró hay una buena oferta de balnearios de aguas termales, en las que verdaderamente se la pasa uno muy rico (igual y los Corvette y las super trocas eran de los dueños de los balnearios).
Estuvo rico el viaje; comí carnitas, al estilo Michoacán por supuesto, y me compré como tres kilos de pan, pues soy afecto a ello, además de que Michoacán me resulta siempre entrañable por el cariño que mi abuela (realmente mi madre), oriunda de Angangueo, siempre expresó por su tierra natal aún cuando debió abandonarla muy chica, pues en aquellos tiempos las cosas realmente eran difíciles.
La cosa es que me gustó mucho el viaje y he de regresar pronto a Michoacán; ni duda cabe, el terruño llama; cuando estoy en Michoacán ó en Tabasco siempre me siento tan a gusto y ni que decir del DFctuoso, pese a todo.

Un saludo cordial y un cálido abrazo para todos.

Jerf


P.D. Por favor visiten Michoacán, está bien bonito (anuncio patrocinado por mis ganas de ir pronto a Angangueo y Los Azufres :-D ...)

4 Comentarios:

Anonymous Ricardo escribió ...

Parangaricutiro; Zirahuén; Patzcuáro; Zinapecuaro; Araró; no sé si el la magia de los nombres Purepechuas (tal vez ni siquiera son Purepechuas y son Otmomies, Mazauas o Nahuatls, no lo sé), pero como decía, no sé son los nombres de sonoro trabalenguas o los impactantes escenarios de la naturaleza tan llena de lagos y espejos de agua, pero a pesar de estar sólo dos veces en Michoacán y ambas de paso o quizá por eso, se me hace una región mágica, llena de misterios. Espero que en un día cercano podamos hacer un viaje juntos a este lugar hermano. Sobre las trocas, yo creo que la economía paralela es la culpable, sólo por cuestión de probabilidades...

9:02 PM, enero 26, 2006  
Anonymous Alondra Correa escribió ...

hola, mira hise una busqueda de Araro y me tope con tus historias mis padres nacieron en Araro, Michoacan yo naci en el D.F. y cuando vivi en Mexico vivia en Naucalpan Edo. De Mexico, ahora recido en Estados Unidos me da risa lo de la camioneta no te preocupes aqui puedes sacar credito de varios miles de dolares con tener un trabajo fijo si presumen es solo eso presumir y en relacion al Señor de Araro la fe de nuestra gente y quien lo conoce y le pide se lo cumple, no dudes poner tu fe en el y te ayudara, buen dia. Alondra Correa

6:33 PM, marzo 23, 2006  
Anonymous Anónimo escribió ...

Hola Alondra. Muchas gracias por tu visita a este espacio y por tus apreciaciones, en especial acerca del señor de Araró (ó Araro, no me queda claro), yo soy católico (no muy buen practicante) pero trato de llevar una vida buena, así que creo que cumplo :-)
Acerca de lo que mencionas de las camionetas (ó trocas como dicen allá) pues bien que muestra porque tantos paisanos se van para allá, hay más riqueza y más oportunidades y para muchos es mejor opción; en una de esas hasta yo me acabo yendo, la verdad no me voy porque me gusta mucho estar en México (aunque con tantas cochinadas cada vez me gusta menos :-( ...)
Un cordial saludo para tí Alondra y que tengas mucho éxito en los Estados Unidos.
Jerf

12:37 PM, marzo 24, 2006  
Anonymous Anónimo escribió ...

Hola Jesús, es 2010 y me encontré con estas publicaciones de hace casi 5 años. No sé si todavía esté vigente este blog, pero imagino que sí. Eres increíble, sigue tu pasión por escribir y tu estilo sigue siendo el mismo. Sé que no me recuerdas con agrado, pero quiero que sepas que te quise mucho, te quiero y por siempre así será. Te deseo lo mejor siempre, aunque creo que sale sobrando porque sólo tendrás lo que te mereces. Que Dios te bendiga, aún más, porque ya tienes la bendición de un hijo.

1:11 PM, noviembre 17, 2010  

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