lunes, diciembre 20, 2004

Eso no tiene la menor importancia

Recuerdo con gran admiración a Don Arturo De Cordova, gran actor mexicano que hizo famosa esa frase que dice: "eso no tiene la menor importancia". Era impresionante el dejo de desdén con que la pronunciaba, de una elegancia extrema, siempre me ha causado gran impresión; lo dice como si de verdad el suceso en cuestión sea de la más absoluta nimiedad; como si el roce del ala de una mosca a una minúscula partícula de polvo fuera más relevante que aquello a lo que Don Arturo demeritaba de manera tan magistral.


Es importante saber que un hecho aislado no tiene la menor importancia si lo descontextualizamos; al quitar el contexto a un suceso, dicho evento pierde su trascendencia. Un plantón no es más que uno más de los millones de plantones que seguramente han ocurrido a multitud de seres humanos a lo largo de los tiempos.

Pero ¿qué pasa si el plantón en cuestión adquiere un contexto relevante y se convierte en MI plantón, aún más, el plantón que me dieron a MI el día de HOY?; entonces, y con el perdón de Don Arturo de Córdova, a este asunto ya no le aplica su famosa frase.

Afortunadamente para mí entran en juego otros poderosos haberes del acervo humano, y en este caso es la sabiduría popular, que sabiamente empieza con la famosa frase “dice el dicho, y dice bien ...”. Así pues, dice el dicho, y dice bien, que al buen entendedor pocas palabras.

Como bien lo definió Marx en el siglo XIX, las fuerzas de la historia son de naturaleza diálectica, los opuestos luchan y producen la historia; de ahí nació el materialismo dialéctico. Claro, pobre señor Marx, seguro que no tuvo la oportunidad que nosotros tenemos de la comunicación cuasi-instantánea; si la hubiera tenido seguro que se hubiera ahorrado muchos esfuerzos si hubiese conocido del Ying y el Yang; los opuestos (la historia nos demuestra una vez más que cuando nosotros vamos los hombres del Oriente vienen). Se debe aprender tanto de lo visible, como de lo invisible; de lo que se dice, como de lo que se calla; de lo que se hace, como de lo que se deja de hacer.

Así, con esta sabiduría, que solo el estudio minucioso y detallado de los principios de la dialéctica da; he llegado a comprender que sin dolor hay que aceptar que lo que ha sucedido hoy no tiene la menor importancia. Justamente por lo que no sucedió hoy, he comprendido mucho mejor algo que esperaba entender si hubiesen sucedido las cosas; es decir, he aprendido más de lo que no fue, que de lo que pude haber aprendido de haber sucedido lo que esperaba. Sí, suena un poco complicado, lo sé, pero así son las cosas de esta índole, no son para la razón, son para el alma. Dejo a la imaginación del lector los detalles; esos los guardo para mí, es material de suma valía para la obra en ciernes.

Y por cierto, justamente el conflicto, el desequilibrio, es lo que da lugar a la creación literaria. Es el desequilibrio del autor, producido por alguna crisis de la índole que sea, que busca sublimarse para restablecer el equilibrio. Y si no fuera así, ¿alguien puede responder a esta pregunta?: ¿por qué los cuentos suelen terminar con alguna de las infinitas variantes del “y vivieron felices para siempre”? ¿alguien se ha tomado la molestia de narrar esa felicidad?, hasta donde alcanzo a recordar, no. Lo interesante viene del conflicto, de la crisis, ahí está la semilla de la creación.

Les dejo otra de Radio Futura, buena poesía llevada a la música, es mi recomendación musical del día de hoy para los que deseen sensibilizar sus oídos.

La Estatua del Jardín Botánico

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón


Sean felices todos en estos días, que la calidez de sus corazones haga olvidar la gelidez del ambiente.

Jerf (plantado pero contento)

P.D. ¿qué sería de nosotros si no tuviéramos cosas que contar?

© 2004, Jesús Eduardo Reynaga De la Fuente, excepto la letra de la Estatua del Jardín Botánico que corresponde a Radio Futura y a los tenedores de sus derechos :-)


domingo, diciembre 19, 2004

El Sabor de la Vida (sorpresas gratas del cine)

Será la una de la mañana, estoy cansado; pero no quiero dejar de escribir alguna impresiones sobre la película griega El Sabor de la Vida (Politiki Kouzina). Es una película muy íntima, llena de evocaciones a la infancia y de muestras del amor filial entre el abuelo y el nieto. Este tema me es particularmente cercano, de manera que la película tocó mis fibras sensibles. Quiero extenderme más, pero el sueño me gana. En breve ¿qué me gusto?. La historia sí, los personajes mucho, las actuaciones, muy buenas; la fotografía, excelente. Una película muy bien hecha, de alguna manera hace pensar en Cinema Paradiso; vale mucho la pena verla. Me sorprendió que al concluir la proyección los asistentes se quedaran en sus asientos haciendo buenos comentarios durante algunos minutos. Regular asistencia, muchas parejas mayores; los jovenes necesitan más buen cine :-)

Abundaré más cuando haya dormido.

Saludos cordiales.

Jerf

lunes, diciembre 13, 2004

De películas y la verdadera historia del Jerf (autorizada por él mismo)

Hola a todos:

Me gustaría hacer un performance, pero no sé como, sí alguien tiene ideas y puede ayudarme se lo agradeceré infinito :-)

En esta entrega comento un par de películas que me han parecido de lo mejor que se ha exhibido recientemente en el circuito comercial y además les cuento la única historia del nacimiento del Jerf que ha sido autorizada por mí mismo. Espero lo disfruten.





Por alguna razón que no he alcanzado a entender del todo (debe haber una explicación, tengo alguna hipótesis), el último trimestre del año suele estar asociado a un incremento en la exhibición de buenas películas en nuestra Ciudad de México. Este año hubo algunas cosas interesantes, un par de ciclos de cine francés, una muestra internacional de cine, buenos estrenos en el circuito comercial (por ejemplo El Ojo ó La Casa de Arena y Niebla); dentro de todo esto hay un par de películas que no quiero dejar de comentar.

La primera de ellas, una producción china extraordinaria, me dejó con una grata impresión. Me refiero a Héroe (Ying xiong), una de las mejores películas que me ha sido dado ver en este año.

La historia es simple; se desarrolla en la región de china en la época inmediatamente anterior al establecimiento del imperio. En aquella época la actual China estaba dividida en siete reinos en continua guerra; Qin era gobernado por un rey poderoso y despiadado, a la cabeza de un formidable ejército. El Rey de Qin tenía tres enemigos que habían intentado asesinarlo en el pasado, lo que lo obligaba a vivir en un permanente estado de tensión. Sucede entonces que uno de sus súbditos, Sin Nombre, representado por Jet Li, un humilde burócrata de una de las regiones más humildes del reino de Qin, se presenta ante su rey afirmando haber dado muerte a los tres asesinos: Cielo, Espada Rota y Nieve Voladora.

La cinta transcurre con la narración y el descubrimiento de la verdadera historia ocurrida a Sin Nombre en su lucha con los temidos asesinos, cada uno de ellos capaz de derrotar por sí solo a un ejército.

Héroe es de una belleza visual súblime, puede preciarse de tener una de las mejores fotografías que se han realizado en el cine; tan solo poder apreciar la fotografía de esta película es motivo más que suficiente para sensibilizar la mirada; los colores, los gestos, los movimientos de las artes marciales; todo en su conjunto, hacen de Héroe una obra de arte visual altamente disfrutable.

Y como perfecta compañía de la fotografía viene la música, un conjunto de sonidos orientales que armonizan maravillosamente con la cadencia de la película; nunca había sido de capaz de apreciar la música oriental, pero en esta cinta mi sensibilidad músical armonizo gratamente con esa música en conjunción con la belleza visual de la película. Especialmente notable en este sentido me pareció la escena de la lucha entre Sin Nombre y Cielo.

La historia sencilla no deja de ser bella, la visión del estadista, capaz de emprender una lucha cruenta en aras de crear una nación y el reconocimiento a la valía del enemigo.

Gran película, bella pieza que me conmovió en muchos sentidos. Aquellos que aprecien del arte cinematográfico no se la deben perder.


Ahora hablaré brevemente de otra cinta que me causó una muy buena impresión.

El nuevo cine mexicano me recuerda a un antiguo amor, algunas veces es bello, suele ser impredecible y al final es mejor no fiarse de él.

Con esa predisposición acudí este fin de semana a ver Cero y Van Cuatro, debo confesar que iba con ciertos prejuicios; mucha publicidad previa a la película (lo que me remitió al fiasco que para mí fue Un Día Sin Mexicanos), un tema que se presta al choteo (la violencia en la Ciudad de México), pero como no había algo más antojable en cartelera, pues me decidí a ir; así que agarré mi libro, me fuí al cine, compré mi boleto y me senté a tomar un café para darme valor.

Entré a la sala, enormemente vacía lo cual no me agrado mucho, pero bueno, fuí puntual e ingresé 10 minutos antes, poco a poco la sala se fue poblando hasta llegar a una entrada aceptable y empezó la película; un interesante concepto de película colectiva formada por cuatro piezas de cuatro directores diferentes; la primera, El Torzón, nos muestra a un par de jovenes que caen víctimas de la extorsión de un judicial; pero no se queda allí, vemos en un breve lapso la terrible descomposición social que padecemos con una moralidad muy extraña en diferentes graduaciones: el judicial orgulloso de su hijo desmadroso, odiando a su esposa pero incapaz de acabar con ello y enamorado de un(a) travesti; un aspirante a actor de telenovelas zurrándose de miedo, pero capaz de hacer una curiosa amistad con su dealer, y algunas otras cosas muy representativas de nuestro México. La primera parte´, El Torzón, para mí, pasa.

La segunda pieza, Vida Express, nos muestra la realidad del secuestro. Y al igual que la primera parte, de soslayo nos deja ver otras caras de la descomposición antes mencionada: el marido infiel y mantenido, ocupado únicamente en mantener el buen físico y ligando en el gym; pero que a la hora del secuestro es capaz de todo por salvar a su amada esposa (¿ó debo decir a su bienestar económico?); los judiciales secuestradores, seres incomprendidos, convencidos de que en esta sociedad alguien tiene que hacer el trabajo sucio (¿y quién mejor que ellos?) y que además se creyeron eso de que ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón. Para mí, también pasa.

La tercera pieza, Barbacoa de Chivo, es para mí la mejor parte de la película, aquí se nos presenta otro aspecto de la violencia en la Ciudad de México, pero desde una perspectiva muy interesante; un hombre común y corriente, que por alguna razón ígnota está tomando fotografías de una iglesia, empieza un largo viacrucis cuando es víctima del robo de su celular, para después ser acusado de un robo injustamente y estar a punto de morir, para ser finalmente partícipe del milagro. Barbacoa de Chivo es una muy buena pieza, lo cual hace que ya por esto Cero y Van Cuatro valga la pena ser vista.

La última parte, Comida de Perros, es el colofón a esta buena cinta. La trama es simple y hasta boba. Un ladrón decide robar no una, sino dos veces consecutivas un restaurante de supuesto lujo, para terminar mal, muy mal. Aún así, es rescatable; las cosas cambian para que nada cambie. Es la cereza de un muy buen pastel. Veánla, se agradecen comentarios.


Y finalmente, en esta larga entrega va la verdadera historia del Jerf (la única autorizada por él).

Hace mucho, mucho tiempo (en realidad no es mucho, pero en aquella época el Internet en las casas aún era un sueño) su servidor trabajaba en un banco haciendo programas en una novedosa herramienta de programación llamada Visual Basic, que permitía hacer programas que corrieran en el legendario Windows 3.1 sin toda la complejidad que se requería antes de la invención de tan novedosa herramienta. Era yo entonces un joven programador, que además de trabajar estudiaba; y conmigo trabajaba un joven estudiante, que además de estudiar, trabajaba.

Hago esa sútil distinción, yo trabajador-estudiante, él estudiante-trabajador; porque es la clave para entender el nacimiento del Jerf.

Al ser yo trabajador-estudiante, primero trabajaba y después estudiaba. Él por lo tanto, primero estudiaba y luego trabajaba. Así que yo cubría el turno de la mañana y él cubría el de la tarde.

Como además tuvimos la suerte de ser considerados una especie de niños prodigio del Visual basic, nos vimos inmersos en el desarrollo de un sistema muy importante para El Altísimo (ó sea el Director de Sistemas), que a través de su ángel exterminador (Tu Tía), nos concedió la gracia de formar parte de su staff.

Dado que muchas veces los agraciados no coincídiamos en razón de nuestros horarios escolares, nos veíamos obligados a comunicarnos de alguna forma en que estado íbamos dejando la obra magna del Altísimo, así que se nos ocurrió empezar a dejar mensajes en el código de los programas Visual Basic. Así nacieron el Yorch (él) y el Jerf (yo). Yorch y Jerf, nuestros apodos, nuestros nombres de guerra.

Aquella fue una época de enorme creatividad en muchos sentidos; en recuerdo de esa época, que nunca se ha ido, aquí está el Jerf. Su Seguro Servidor.

Dudas, comentarios, y demás, son bienvenidos.

Reciban un cordial saludo.

Jerf

P.D. En esa época del Altísimo y su Ángel Exterminador nació La Cordialidad; solo La Cordialidad nos salvó de la locura.

viernes, diciembre 10, 2004

Radio Futura

Hace algunas semanas me vino a la mente una frase muy adecuada para mi estado de ánimo prevaleciente en esos días; una aceptación tácita del destino, un fatalismo rayano en lo místico, una defensa ante los reveses que he venido sufriendo en los asuntos amorosos. La frase en cuestión: "nunca se puede saber lo que va a ocurrir mañana".

Como suelen ser las cosas relativas a los sentimientos, el recordar esta frase me trajo una comprensión instantánea acerca de lo que le sucede a mi alma, esta comprensión no es una comprensión racional, es una sensación parecida a llegar helado al hogar, de inmediato la calidez te acoge y sientes inmediato consuelo. Comprendí que la vida es así, dura, implacable, llena de tristezas, y sin embargo bella; no vale la pena sufrir por lo que fue, por lo que no es ni por lo que será; hay que vivir cada momento al máximo; claro, mucha gente me lo dijo, pero de nada sirvió sin mi propia comprensión.

Y así fue como empezó el reencuentro con aquellas viejas cosas que habitan dentro de mí pero que me empeñé en mantener encerradas por mucho tiempo. Y aquí me tienen ahora, de nuevo con mi música, de nuevo con mis palabras escritas; que resulta todo ello en una expresión del gozo que siento en el interior de mí alma.

¿Por qué Radio Futura? pues porque la frase en cuestión salió de una canción de Radio Futura que escapó de la jaula de mis recuerdos: A Cara ó Cruz, excelente canción en donde Don Rufio Datura, con enorme sabiduría nos dice:

¿por qué teneis que perder la razón?,
pues sin esfuerzo consigue natura
lo que ansía vuestro corazón.

No esperes hoy la tormenta de ayer,
no duran siempre las penas de este infierno,
y aunque el azul del cielo no es eterno,
hasta mañana no vuelve a llover.

Nunca se puede saber
lo que va a ocurrir mañana
salvo que al fin de semana
sigue un lunes otra vez


Esa frase prófuga desencadenó un fenómeno en mí, que aún no concluye y que deseo que no concluya jamás; quedó libre el deseo de escribir, el deseo de cantar, el deseo de revivir, de adquirir nuevas vivencias como las de aquellos buenos viejos tiempos de Radio Futura; en mi opinión, uno de los más grandes grupos de rock en español que jamás habrá.

Me encantan las canciones de Radio Futura por muchas razones, las más notables son la interesante fusión de ritmos con que experimentaron (los invito a escuchar por ejemplo la interesante fusión rock-reggae de Paseo con la Negra Flor) y especialmente para mí la calidad de las letras. Pocos grupos de rock en español han hecho letras tan poéticas como las que hizo la banda de los hermanos Auserón.

Así que celebrando la bacanal de anoche y como una muestra de las poéticas letras de Radio Futura, les dejo esta joya.


Luna de Agosto
Luna de Agosto, Madre y Señora del Vino
Házme encontrar el camino, Luna de Agosto

Hazme llegar a mañana, sin este sueño asesino
Madre y Señora del Vino, Luna de Agosto

Tú que te bañas en ese charco sagrado
lleno de mosto morado que nadie puede probar

Tira del carro y rueda con ritmo lento
hasta que salga del barro nuestro alimento

Diosa Dorada al recibir tu mirada
crecen las sierpes y huyen, retorciéndose

Luna De Agosto, Perla Madura del Cielo
vengo a buscar tu consuelo, Luna de Agosto

En otros ojos de agua más clara querría mirarme
más siempre vuelvo a buscar tu sonrisa de sorna cruel

Vela conmigo soy el insomne, tu amigo
dame tu antigua caricia y conversación

Reina del Año que sea libre de daño
esta cosecha para el futuro bebedor

Luna De Agosto, Madre y Señora del Vino


De ahora en adelante Luna de Agosto será el himno obligado para empezar la borrachera. Increíbles de verdad esos de Radio Futura.

Como siempre, sus comentarios son bienvenidos, queden cordialmente saludados por este su atento servidor.

Jerf

lunes, diciembre 06, 2004

¿Extraña coincidencia?

Hola:

Para aquellos que no lo sepan, este año 2004 se hace un homenaje a Gabriel Zaid por sus setenta años de vida. Para mí Gabriel Zaid es uno de los más grandes autores mexicanos, es uno de mis autores favoritos, es un gran poeta; así que me ha alegrado mucho que se le haga un homenaje nacional de la magnitud que se le está haciendo en este año. Es justo que este gran hombre sepa que existimos muchos que nos hemos deleitado con su obra.

¿A qué viene todo esto? Bueno, anoche escribí un pequeño poema, sin nombre aún. La imagen que vino a mi mente fue que la vida está llena de momentos bellos en un enorme mar de tristezas, reveses y momentos olvidables; fue así como pensé que esos momentos bellos son como islas perdidas en un enorme óceano; los más listos se hacen a la mar, aprenden a navegar, y van de una isla a otra, disfrutando de los felices momentos. Me gusto mucho la metáfora; me imagino que somos como pescadores, los pescadores listos se ocuparán de atrapar peces, los pescadores tontos se lamentarán de que el mar sea tan vasto y de que haya tan pocos peces para tan enorme mar. Los listos disfrutan de los bellos momentos de la vida, sean muchos ó sean pocos, los tontos sufren por tantas desventuras y se olvidan de gozar la mucha ó poca belleza de sus vidas.

Honestamente lo digo, jamás he conocido a nadie cuya vida sea absolutamente infeliz, que no tenga absolutamente ningún grato momento en su vida. No niego que pueda existir alguien en esa lamentable situación, pero debe ser tan raro como alguien absolutamente feliz.

En todo esto pensaba anoche cuando escribí eso sin nombre (aún).

¿Y qué pasó? ¿cual coincidencia? ¿por qué aparece Gabriel Zaid en este rollo?

Pues resulta que por la mañana, en mi lectura del desayuno me topé con esta breve pieza que cito (de la revista Letras Libres de diciembre de 2004, aparecido en un anunció del Conaculta).

Práctica mortal (de Gabriel Zaid)

Subir los remos y dejarse
llevar con los ojos cerrados.
Abrir los ojos y encontrarse
vivo: se repitió el milagro

Anda, levántate y olvida
esta ribera misteriosa
donde has desembarcado


Me pareció tan extraña la coincidencia, tal vez no tan extraña, del uso tan común de la metáfora de la navegación.

Me siento muy contento de al fin estar escribiendo en forma. Siempre he dicho que me gusta escribir, pues bien si quieres escribir, escribe; el oficio de escritor se ejerce escribiendo.

Quiero agradecer a mis amigos que han visitado este espacio, que se han dado el tiempo de leer(me) y que me han honrado con sus apreciados comentarios. Gracias amigos.

Algunos se extrañaron de que estuviese publicando este tipo de contenido; esperaban algo de mis opiniones sobre la tecnología, sobre los sistemas de computación, sobre todas esas cosas. Por supuesto que eso es algo importante en mi vida, pero no lo es todo en ella(a Dios gracias). Como se habrán dado cuenta este espacio es más íntimo, es sobre cuestiones que siempre me han apasionado pero que muy, muy pocas personas conocían de mí; ahora quiero expresarlo públicamente, porque este también soy yo :-)

Y para los que estén interesados en mis opiniones sobre la arquitectura de sistemas, el desarrollo de software y todos esos rollos les comento que mi furor de escribir me alcanza para emprender la tarea de hacer una revista electrónica; seria e independiente; esto lo iniciaremos mi gran amigo Alex Escalante y un servidor; y deseo invitar a los interesados en colaborar que se pongan en contacto conmigo para echar a andar el proyecto.

Reciban todos un saludo muy cordial.

Jerf


P.D. a este post no le pongo © porque no hay algo que planee publicar tal cual.

Más poesía, nostálgicamente feliz esta vez

Las noches se prestan para escribir, los que te necesitan, los que amas, los que te ayudan, la mayoría se ha ido a descansar. La ciudad duerme, me gusta pensar que el mundo duerme. Es cuando estoy solo con el silencio de la noche, y el silencio de la noche amigablemente se apresta a pedirle a la musa que me de un "levantón" :-)

Me vino una idea, creo que vale la pena desarrollarla, dedique un rato a ello, salió esto, aún sin nombre

Sin nombre (aún)

Nada malo tiene soñar con el abismo
ni tampoco malo es creerlo tu destino
Malo es no tener más sueños
y lo es también negarte a que hay destino

La vida generalmente es triste
es un archipiélago de felices momentos
que pueblan un mar de nostálgicos sucesos

¿por qué padecer esto sí así son las cosas?
¿por qué no disfrutar de la nostalgia
como niños vagando por la playa?

¿por qué no volvernos navegantes
y enriquecer nuestras islas de experiencias?



De donde salió todo esto, de mis vivencias seguramente ("¿y qué pasó hoy?", se preguntarán los amables lectores - como si hubiera muchos lectores de esto, si alguien lo lee no deje de enviarme un mail - pasaron varias cosas que enumeraré enseguida)

Cosas importantes sucedidas durante el día


  1. Amanecí vivo por otro día, gracias a Dios (esto no está a discusión; aquel que crea bien por él, aquel que no crea bien por él; yo lo quiero a todos :-) )

  2. Fuí con mi hijo a la premiere de Los Increíbles, le gusto mucho y la pasamos muy bien (debo confesar mi grata sorpresa acerca de la fortuna de mi hijo para que lo inviten a la premiere de las películas, deseo que esa buena estrella le acompañe por el resto de sus días)

  3. Acompañé la comida con una deliciosa salsa de chile habanero, que me encanta

  4. Escuché una bonita canción que dice algo así "El mundo se va a acabar, si algún día me has de querer, te debes apresurar", eso me puso de buen humor



A otras personas seguramente les pasaron cosas distintas, para muchas el día que pasó será inolvidable por la victoria de Los Pumas; la verdad es que como yo no sé ya nada de fútbol veo esto con cierta condescendencia, creo que ya trascendí ese estado, aunque estoy seguro que cuando el Cruz Azul retome la senda del triunfo habrá un nuevo ascenso en mi evolución espiritual y seguramente volveré a entender el fútbol aunque de una forma espiritulamente más elevada (bien lo dijo el Yorch, "la vida es puro fútbol"), así que sin más preámbulos algo políticamente correcto: Dios salve a los campeones :-)

Me despido como suelo hacerlo siempre.

Saludos cordiales,


Jerf

P.D. Algún día narraré aquí, en estas páginas, y de manera exclusiva la historia de como nació el Jerf, mi alter ego :-)

© 2004, Jesús Eduardo Reynaga De la Fuente (aka. Jerf)

sábado, diciembre 04, 2004

Sigo con los intentos de poesía

Hola a todos.

Es notorio que me gusta intentar escribir sátira y poesía; me pregunto si esto me llevará a donde deseo; no lo sé, pero en esa búsqueda encuentro visiones que me placen y que intento plasmar en palabras.

Por la tarde se me ocurrió otra frase, me pareció prometedora: "Alguna vez soñé con mirarte en mi ventana".


Esta noche me obligué a crear algo con ella. Esto es lo que ha salido:

Alguna vez soñé con mirarte en mi ventana
Alguna vez pensé que estar solo no era cierto
Más un certero chispazo en el olvido
hízome recordar mi pasado derruido
He buscado mis huellas en el fango
Más otras lluvias han anegado mi destino
Sólo ruinas han dejado las tormentas
Ruinas que serán abrasadas por el fuego del tiempo
Pero sé que los dioses en mi ausencia
Murumurarán infinitamente mi presencia
Cada vez que la noche se haga en tu ventana


No he decidido el nombre, se me ocurre Esperanza Fútil, más no lo he decidido del todo.

Como dice un viejo dicho; ahí les dejo mi reputación para que la hagan pedazos

Comentarios serios, bienvenidos; comentarios poco serios serán redirigidos a /dev/null

Reciban un saludo cordial


Jerf desvelado y contento :-)

© 2004, Jesús Eduardo Reynaga De la Fuente

viernes, diciembre 03, 2004

Carta a mis gurus

(Advertencia: algunas situaciones en el siguiente texto pueden ser ficticias, queda a juicio del lector decidir cuales son fieles a la verdad y cuales son producto de la imaginación enferma del autor)


Mi querido Yorch, mi querido Alex:

Ustedes son mis gurus en cuestiones literarias.

Antes que nada quiero decirle al Yorch lo siguiente: quise tener cuidado con el corazón, pero me llego tarde tu aforismo del Dr. Gzmn; ya se lo había robado una ingrata perjura, la ingrata perjura que me abandono :-)

Ante tal situación, que ya no tiene remedio, me puse a buscarle un destino a mi vida y decidí que valía la pena buscar unirme a algún grupo de autoayuda.

Cavilé y cavilé y me pareció que la generación del crack (sí, esa la de Volpi y similares) me podría servir para recuperar mi autoestima tan dañada después de los traumáticos acontecimientos que me ocurrieron en la última guerra.

Así que ustedes, como mis gurus, podrán aconsejarme, dando respuesta al siguiente cuestionamiento: ¿creen que si me vuelvo mamón, hablo los principales idiomas europeos y hago una novela que se circunscriba simplemente al ámbito universal , pueda aspirar a ser amigo de los del crack y que me acepten en su grupo de superación personal?

Por favor, gurus, respóndanme, mi vida futura puede depender de ello.

Reciban un cordial, afectuoso, efusivo y cariñoso saludo.

El Jerf rozado (por la musa, por supuesto)

© 2004, Jesús Eduardo Reynaga De la Fuente